viernes 4 de diciembre de 2009

Juguemos, relato 2

"No, no pienso dejarte. Ni siquiera cuando despiertes".
Conrad desencajó los ojos entre las mantas de la cama y se incorporó con la violencia de un títere maltratado. Miró a derecha e izquierda, jadeando sin aliento, antes de frotarse los entumecidos párpados con las palmas de las manos. Inspiró con fuerza varias veces y expiró otras tantas, palpándose los latidos del pecho. Luego tosió. Una, dos, tres veces. Maldijo a la cuarta, y después se dejó caer de la cama al mismo tiempo que se rascaba mecánicamente la coronilla. Se tambaleó hasta la puerta del baño y se encerró por dentro, enfrentándose a continuación a su maltrecho reflejo del cristal.
Solo que aquella imagen cambió en un parpadeo. Pasó de ser una copia de su cuerpo de treintañero caduco a la aparición de la chica de su sueño, que le miraba fijamente, con un hambre indefinible.
-Ni siquiera cuando despiertes, Conrad -dijo con su dulce voz impregnada de impaciencia-. Estoy harta de que los conscientes me ignoren. Tú vas a hacerme caso. Tú me alimentarás.
El hombre no dudó ni un solo instante y se armó con lo primero que tropezó con su mano. El rollo de papel de váter.


(¿Cómo terminará esto? Estoy orgulloso de las respuestas del relato anterior. Vuestras cabecitas son las que deciden de nuevo :)

viernes 27 de noviembre de 2009

Juguemos

-Una pregunta... ¿Tenéis libros de ciencia-ficción?
-No. Ciencia-ficción aquí no tenemos.
Tras oír aquella respuesta, el muchacho bajó la cabeza con expresión decepcionada y salió de la polvorienta atmósfera de la tienda. Consultó el reloj y vio que era casi la hora del cierre. Soltó un profundo suspiro y frunció el ceño.
-Menuda porquería de tienda -masculló entre dientes.
Dio media vuelta y comenzó a ascender la calle, antes de que la voz le llamase la atención desde atrás.
-¡Eh! ¡Eh, joven! ¡Espera!
Vio que era la dueña de la librería, la cual gesticulaba para que se acercase otra vez.
-Creo que tengo algo -añadió ella con tono de disculpa y sonrisa conciliadora-. Todos los libros sobre el tema están amontonados al final de la tienda, y como nadie me los pide desde hace tiempo, los había olvidado por completo. Anda, anda: pasa y echa un vistazo. Son de segunda mano y encima te los dejaré a mitad de precio.
El muchacho alzó las cejas con agradable sorpresa e hizo caso a la mujer.
Inició una ávida búsqueda entre torres y más torres de novelas, apartando una numerosa selección mientras la dueña hacía chirriar las grandes puertas de acero y aseguraba los pasadores de la entrada.
-Tú hojea los libros con tranquilidad, no tengas prisa -dijo.
Él obedeció, continuando con ánimo su excavación literaria.


Al cabo de un rato, un extrañísimo sonido se confundió con el siseo de las páginas. De repente, todas las luces se apagaron a la vez.





(El final no está escrito, eso depende de cada uno de vosotros. ¿Cómo ha de terminar la historia? Juguemos).

domingo 22 de noviembre de 2009

Venganza femenina


Lisbeth Salander se venga del asqueroso violador sádico que abusa de ella en Millenium 1. Mi dibujo es de cachondeo, pero en la novela es una de las escenas más crudas. Stieg Larsson quería remover conciencias sobre el tema del abuso a las mujeres y no escatimó en violencia. Lo triste es que no es ficción, sino vergonzosamente real.

Y la realidad siempre supera a la ficción. ¿Con cuántos monstruos nos cruzamos cada día por la calle, esos monstruos generalmente disfrazados bajo la pulcra imagen del traje, la corbata y el maletín?

En fin... hay muchos rabos que deberían ser cortados, y no precisamente de toro.




Este dibu va dedicado a Bolzano, fan de Lisbeth ^___^.

Sigo dibujando, pedidme cosillas.

jueves 19 de noviembre de 2009

¡Ayuda!



Se me ha secado el cerebro.
Tengo muchas ganas de dibujar, pero ninguna idea original. Por eso agradecería vuestra colaboration una vez más: ¿queréis un dibujo sobre algún relato vuestro? ¿Os haría falta el diseño de algún personaje? Si me describís lo que necesitáis, me esforzaré por produciros algo potable.
A animarse, va.
(P.d.: El del dibujo es Hesha, el corrupto vampiro setita de La Mascarada. Iba a dibujar personajes de cada Clan, pero me da un palo enorme. Prefiero hacer encargos).

lunes 16 de noviembre de 2009

Como prometí


Después de dibujar una tía buena, ahora el dibu está dedicado a vosotras.

Un indígena balear antiguo, de los que hundían barcos romanos con sus hondas y se paseaban por ahí en taparrabos, sudados y fibrosos (jujujuju...).

Hay que decir que fueron mercenarios y que no codiciaban en absoluto las recompensas en dinero: lo que más deseaban eran esencialmente dos cosas: bebida y mujeres (a las que veneraban, por cierto).

Ahí queda, mi ancestro.

Por una vez me gusta un poco un dibujo propio. ¿Qué opináis? ^____^